delirios: La horca

11.3.14

La horca

Colocamos una cuerda en la terraza, atada al tendedero. La usamos para sujetar la puerta cuando está abierta, porque el viento es fuerte y suele cerrarla de golpe. El extremo inferior del cordel está lazado en forma de dogal. Queda justo enfrente de mi ventana.

A veces, cuando estoy aburrido en mi mesa, miro hacia delante y veo la fina soga al otro lado del cristal. No puedo evitar imaginarla con un cuerpo amarrado. La cuerdecilla tiembla un poco por el aire, vibrando, y se balancea como si un cadáver pendiera de ella.

9 comentarios:

  1. Lo retorcido de lo cotidiano... me encanta.
    Un beso.

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  2. Lo doméstico llevado a lo universal. Saludos.

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  3. Oscuros pensamientos para tener en la mesa... O cualquier otra situación.

    Saludos

    J.

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  4. Todo es cuestión de dejarse llevar por la imaginación.

    Saludos.

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  5. Vaya. He vivido equivocada toda mi vida. Y yo que cuando me aburría me ponía a hacer algo, y no a imaginarme cadáveres... Ahora todo cuadra. Lo he estado enfocando mal. jajajaja

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Háblame.