Pensé en los años desde que dejamos de vernos. Me golpeó la palabra. "Años". ¿De verdad ha pasado tanto tiempo? ¿Era yo tan joven? Pero en mi mente es como ayer. Tu cara no ha cambiado, ni tu pelo, ni tu olor. Debes ser tan distinta... pero tu versión de entonces permanece congelada en mi interior. Una imagen viva de nosotros a la que viajo a menudo, de la que nunca logro irme.
Es hora de avanzar, me digo. Ya ha pasado el tiempo. Años. Serás otra. Quizá incluso estés casada. Pero en mi cerebro todo es como era, como pudo haber sido. Tu cuerpo es el mismo, y tu sonrisa, tu calor. Querría dejar esos recuerdos ir, volverse ceniza. Pero no puedo. Tu fantasma me atrapa y me arrastra a la pequeña habitación donde guardo tu memoria, me hace prisionero junto a ella... y no me quiero liberar.
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7.12.18
22.2.18
Los sistemas de Google
El otro día me
pregunté qué pasaría si fallaran los sistemas de Google. Todo lo que
contiene mi blog está almacenado en algún ordenador de California o en
cualquier otra parte del mundo. Si Google colapsara, lo que he
escrito en estos años desaparecería.
Quizá avisaran a sus usuarios y dieran un plazo razonable para descargar los datos pero, ¿y si no pudieran hacerlo? ¿Y si la compañía sufre una bancarrota súbita? ¿Y si es afectada por un pánico bursátil? O aún peor, una caída total del sistema o un fallo en las fuentes de energía. Entonces no tendría tiempo de reaccionar y mis relatos se perderían como lágrimas en la lluvia.
Cierto es que algo muy serio debería ocurrir para que Google sucumbiera, y tal vez lo último que me preocupara entonces fueran mis escritos. Qué estúpido, pensé, acordarse de unos cuantos textos en una situación así. Pero a mí, sin embargo, me parece importante.
Quizá avisaran a sus usuarios y dieran un plazo razonable para descargar los datos pero, ¿y si no pudieran hacerlo? ¿Y si la compañía sufre una bancarrota súbita? ¿Y si es afectada por un pánico bursátil? O aún peor, una caída total del sistema o un fallo en las fuentes de energía. Entonces no tendría tiempo de reaccionar y mis relatos se perderían como lágrimas en la lluvia.
Cierto es que algo muy serio debería ocurrir para que Google sucumbiera, y tal vez lo último que me preocupara entonces fueran mis escritos. Qué estúpido, pensé, acordarse de unos cuantos textos en una situación así. Pero a mí, sin embargo, me parece importante.
21.5.15
Tántalo
Todas las noches, cuando me duermo, me convierto en Tántalo. Porque te veo en una cama ante mí. Y estás desnuda. Y tienes la piel muy suave. Y tu pelo es rizado. Y tus pechos son perfectos. Y tus caderas. Y tus piernas. Y tu cuerpo entero. Y yo extiendo mi brazo, porque quiero tocarte. Y abrazarte. Besarte. Tenerte. Y no puedo. No puedo. Nunca puedo.
21.4.15
Los huracanes
Cuando un huracán llega a una ciudad arrasándolo todo, lo normal es que la gente huya despavorida. Que cada uno agarre lo que pueda y salga corriendo. Esto sería lo natural, pero no siempre sucede así. Algunos, en lugar de huir, quieren acercarse a él.
Sí, hay quien ve un huracán entrar por la puerta y sólo quiere abrazarlo. No es que no sepa que es un huracán, claro. Lo sabe perfectamente. Pero tal vez piensa que este huracán es diferente a los otros. A lo mejor cree que el huracán no va a hacerle daño. O sabe que se lo hará, pero ya se preocupará por eso más tarde. Así que olvida todo y corre a su encuentro. ¿Y qué ocurre con él entonces? Pues que el huracán hace lo que hacen los huracanes: engullirlo y destrozarlo.
Sí, hay quien ve un huracán entrar por la puerta y sólo quiere abrazarlo. No es que no sepa que es un huracán, claro. Lo sabe perfectamente. Pero tal vez piensa que este huracán es diferente a los otros. A lo mejor cree que el huracán no va a hacerle daño. O sabe que se lo hará, pero ya se preocupará por eso más tarde. Así que olvida todo y corre a su encuentro. ¿Y qué ocurre con él entonces? Pues que el huracán hace lo que hacen los huracanes: engullirlo y destrozarlo.
25.10.14
¿Qué es el amor?
El amor es una noche de terror y tristeza en la que brillan lejanos relámpagos de alegría.
27.8.13
El pozo de la tristeza
Camine o esté quieto, tarde o temprano pierdo pie y termino por caer al profundo pozo de la tristeza. Al principio nada noto, pero pronto desaparece la luz y sólo hay sombras, y sombras. Caigo y caigo, y no sé a dónde voy ni cuánto durará, y dejo de oír lo que hay arriba, ya no oigo nada, sólo silencio, sólo a mí mismo. Pienso que golpearé en el fondo, pero siempre hay más metros más al fondo, más sombras, más silencio. Al fin llego abajo, y no veo nada arriba ni a los lados, ni en ninguna parte, y no sé salir ni encuentro una mano en la oscuridad, no oigo voz alguna en las tinieblas. Empiezo a tentar, quiero salir; estoy allí solo y sólo hay sombras, mucho frío y sombras. Perdido en la oscuridad, buscando sin esperanza una luz, en el profundo pozo de la tristeza.
27.4.13
El mundo del mañana
En el mundo del mañana no habrá libros. Es posible que haya cuentos e historias, pero no libros. Ya no tendré la opción de aislarme entre sus páginas. Ya no podré sostenerlos en mis manos, ni dormir cada noche rodeado por ellos. Quizá no existan ni siquiera novelas, habiendo por ahí tanta buena colección de citas.
En el mundo del mañana nadie tendrá un nombre, sino apenas un @apodo. No se podrá tampoco disfrutar el extraño placer de no saber algo, porque toda información estará disponible. No podremos recordar ni paladear nada en la memoria, ya que cualquier dato de nuestro pasado lo tendremos al alcance de los dedos en el mundo del mañana - ¿o eso era ya hoy? -.
El fútbol también será diferente en ese mundo. Ya no será fragor de gritos y voces en los bares, rodeados de gente; será un acto individual que vivirá cada uno en la soledad de su casa. Y el "¡gol!" dejará de ser ese bramido inmenso que hace temblar al mundo y se convertirá en un trending topic silencioso.
En el mundo del mañana las máquinas programarán a las personas, y no al revés. Nadie tendrá a lo que dedicarse, pero no le daremos importancia. Tampoco habrá nada importante, ni perdurará nada. El mundo del mañana probablemente será un fantástico mundo, lleno de revoluciones y sinergias. Avances que muchos no podemos entender. Nuevas dinámicas, conexiones imposibles. La tranquilidad de que el noventa y nueve por ciento, con autoridad magnánima, te diga qué está bien y qué está mal. Un mundo de progreso.
Sí, el mundo del mañana sin duda será un estupendo lugar. Pero yo no estoy seguro de que vaya a gustarme. Tal vez sea porque no he entendido nada, pero no acaba de convencerme. Quizá me quede en el ayer, a ser posible. Sí, eso es lo que voy a hacer. Buscaré un tren que salga para allá. Entre tanto espero aquí en los andenes del presente: que progresen los otros.
En el mundo del mañana nadie tendrá un nombre, sino apenas un @apodo. No se podrá tampoco disfrutar el extraño placer de no saber algo, porque toda información estará disponible. No podremos recordar ni paladear nada en la memoria, ya que cualquier dato de nuestro pasado lo tendremos al alcance de los dedos en el mundo del mañana - ¿o eso era ya hoy? -.
El fútbol también será diferente en ese mundo. Ya no será fragor de gritos y voces en los bares, rodeados de gente; será un acto individual que vivirá cada uno en la soledad de su casa. Y el "¡gol!" dejará de ser ese bramido inmenso que hace temblar al mundo y se convertirá en un trending topic silencioso.
En el mundo del mañana las máquinas programarán a las personas, y no al revés. Nadie tendrá a lo que dedicarse, pero no le daremos importancia. Tampoco habrá nada importante, ni perdurará nada. El mundo del mañana probablemente será un fantástico mundo, lleno de revoluciones y sinergias. Avances que muchos no podemos entender. Nuevas dinámicas, conexiones imposibles. La tranquilidad de que el noventa y nueve por ciento, con autoridad magnánima, te diga qué está bien y qué está mal. Un mundo de progreso.
Sí, el mundo del mañana sin duda será un estupendo lugar. Pero yo no estoy seguro de que vaya a gustarme. Tal vez sea porque no he entendido nada, pero no acaba de convencerme. Quizá me quede en el ayer, a ser posible. Sí, eso es lo que voy a hacer. Buscaré un tren que salga para allá. Entre tanto espero aquí en los andenes del presente: que progresen los otros.
8.3.13
Garra de Jaguar
No sé cuándo tomé la determinación. Tenía que ser Garra de Jaguar. Ya no servían los trucos, ni el ganar tiempo. No podía esconderme ni huir. Se me agotaba el aliento y las horas habían corrido en mi contra. No, lo pequeño no servía, era inútil ya. Debía ser Garra de Jaguar. Tenía que convertirme en él, necesitaba una manada de asesinos rabiosos detrás de mí y fiera determinación para enfrentarme a ellos. Ser Garra de Jaguar y olvidarme de la vida y la muerte. Sólo que no sabía si podría hacerlo, si había sangre y energía en mí para eso. No sabía si lograría convertirme y ganar, pero todas las demás opciones estaban agotadas.
11.12.12
Que todo acabara
Yo quería que todo acabara, sí, pero no que fuera tan violento y terrible. Como alguien que no desea seguir viviendo; pero eso no significa que quiera que le estrangulen, que le saquen las tripas o que un camión le atropelle la cabeza.
31.10.12
3.10.12
El ser
Ten cuidado si te cruzas con él. Es un ser oscuro y peligroso. Muchos lo han estudiado, pero su naturaleza esquiva ha impedido establecer una visión clara de sus características. Sabemos que es una criatura negra y hostil que dispone de innumerables ojos e incontables y afilados aguijones. Los hay de todos los tamaños.
No tenemos claro qué motiva sus ataques. Se cree que prefiere abalanzarse sobre presas solitarias, pero poco más puedo decirte. Probablemente te seguirá por caminos apartados hasta que encuentre un lugar apropiado en la noche profunda. Es extremadamente paciente y te rondará en silencio, sin hacerse notar en absoluto, durante el tiempo que sea necesario. No podrás advertir su presencia hasta el momento fatal; algunos dicen que crece a medida que su oportunidad se va acercando, y que sólo entonces percibes la amenaza terrible que te acecha.
Este ser, sin embargo, no te matará. Te rodeará y te estudiará detenidamente y se moverá más y más rápido hasta que decida clavarte su certero aguijón, con una maniobra tan fugaz que apenas podrás sentirlo. Después se escabullirá y desaparecerá en las tinieblas. Al principio no notarás nada, pero comenzarás a sentirte mal y la infección te atenazará la carne y el alma y se volverá una enfermedad. Quedarás totalmente paralizado y será entonces - sólo entonces - cuando te verás indefenso ante las demás criaturas, que acudirán al olor de la carroña y terminarán contigo mientras aún respiras.
Por todo esto, he de insistirte, debes estar alerta y tener cuidado si te cruzas con él.
11.4.12
El señor juez
El señor juez, tras examinar los datos, resolvió que el suicidio había sido por causas objetivas.
21.3.12
20.1.12
25.9.11
El gatillo
Estoy pensando que apretar el gatillo no fue una buena idea. Yo sólo quería saber qué sentía uno estando muerto... ¡y ahora puedo decir que la experiencia no me gusta en absoluto!
20.9.11
Los perros
¿A qué distancia puede olerte un perro? Llevo tiempo haciéndome esta pregunta. Es por los perros de mi vecindario. Sus aullidos. He notado que empiezan cuando yo salgo a fumar al patio.
Me gusta salir por la noche. Preferiría dormir, pero no puedo, así que voy fuera, tomo el aire y me fumo un pitillo. Entonces empiezan a ladrar. Primero el de la casa de al lado, al otro extremo de la tapia; unos aullidos largos, deprimentes, quejicosos. Luego le siguen el paso los demás. Los de la otra calle, los cercados circundantes, las viviendas más alejadas... parece que todo el pueblo está aullando.
¿Pueden olerme? El perro más cercano no está a menos de treinta metros de mí, entre paredes y tejados. Pero siempre empieza a aullar en cuanto yo salgo. Hace poco comencé a preguntarme si sería yo el motivo de sus ladridos. Tal vez mi olor le despierta. Quizá le perturbe. Pero sus aullidos son como de pena, o miedo, o alerta - aún no lo tengo claro -. ¿Significa esto que mi olor no es bueno?
A lo mejor el perro sabe lo que soy. A lo mejor puede oler mi verdadera naturaleza. Incluso tan lejos. ¿Sabe que me estoy pudriendo, sabe que estoy podrido en mi interior? ¿Puede llegarle el olor de toda la suciedad que tengo dentro? ¿Por casualidad aúlla previniéndose a sí mismo de mi necia presencia, o a sus compañeros? ¿O puede que sus ladridos sean en realidad quejidos de compasión, lástima, piedad por mí? Por mi sufrimiento.
Porque el perro canta a la muerte. Ventea mi muerte.
¿Puede ser acertada alguna, cualquiera de estas interpretaciones? Quizá, pero no puedo planteármelo seriamente sin saber a qué distancia podría olerte un perro.
Me gusta salir por la noche. Preferiría dormir, pero no puedo, así que voy fuera, tomo el aire y me fumo un pitillo. Entonces empiezan a ladrar. Primero el de la casa de al lado, al otro extremo de la tapia; unos aullidos largos, deprimentes, quejicosos. Luego le siguen el paso los demás. Los de la otra calle, los cercados circundantes, las viviendas más alejadas... parece que todo el pueblo está aullando.
¿Pueden olerme? El perro más cercano no está a menos de treinta metros de mí, entre paredes y tejados. Pero siempre empieza a aullar en cuanto yo salgo. Hace poco comencé a preguntarme si sería yo el motivo de sus ladridos. Tal vez mi olor le despierta. Quizá le perturbe. Pero sus aullidos son como de pena, o miedo, o alerta - aún no lo tengo claro -. ¿Significa esto que mi olor no es bueno?
A lo mejor el perro sabe lo que soy. A lo mejor puede oler mi verdadera naturaleza. Incluso tan lejos. ¿Sabe que me estoy pudriendo, sabe que estoy podrido en mi interior? ¿Puede llegarle el olor de toda la suciedad que tengo dentro? ¿Por casualidad aúlla previniéndose a sí mismo de mi necia presencia, o a sus compañeros? ¿O puede que sus ladridos sean en realidad quejidos de compasión, lástima, piedad por mí? Por mi sufrimiento.
Porque el perro canta a la muerte. Ventea mi muerte.
¿Puede ser acertada alguna, cualquiera de estas interpretaciones? Quizá, pero no puedo planteármelo seriamente sin saber a qué distancia podría olerte un perro.
10.7.11
El acabóse
- ¿Qué ha sido eso?
- Nada... unos trastos que se me han caído.
- Pero, me ca... ¿los has roto?
- Pues... sí.
- Pero hombre, ¿y cómo los tiras?
- Bueno, ¡ha sido sin querer!
- Pues mira qué broma.
- Total, si no cuestan cuatro duros.
- Si es que no es eso, sino que vaya una gracia... unos universos nuevecitos, hombre, si apenas tenían catorce mil millones de años.
- Sí, mira, para estrenar estaban.
- Bueno, tú es que lo tiras todo enseguida, ¿no?
- Qué le vamos a hacer. Mira, luego me acerco y le digo que cree un par de ellos nuevos, y así de paso variamos un poco.
- A ver si tú lo convences. ¡Que de unos siglos a esta parte tiene un humor de perros!
- Ya verás como sí, no te preocupes. Si en el fondo le encanta ponerse a crear cosas.
Total... ¡son gratis!
- Nada... unos trastos que se me han caído.
- Pero, me ca... ¿los has roto?
- Pues... sí.
- Pero hombre, ¿y cómo los tiras?
- Bueno, ¡ha sido sin querer!
- Pues mira qué broma.
- Total, si no cuestan cuatro duros.
- Si es que no es eso, sino que vaya una gracia... unos universos nuevecitos, hombre, si apenas tenían catorce mil millones de años.
- Sí, mira, para estrenar estaban.
- Bueno, tú es que lo tiras todo enseguida, ¿no?
- Qué le vamos a hacer. Mira, luego me acerco y le digo que cree un par de ellos nuevos, y así de paso variamos un poco.
- A ver si tú lo convences. ¡Que de unos siglos a esta parte tiene un humor de perros!
- Ya verás como sí, no te preocupes. Si en el fondo le encanta ponerse a crear cosas.
Total... ¡son gratis!
26.4.11
Culpable
Esta noche pensé en toda la gente que mataría por ocupar mi lugar. Los que son destripados, por ejemplo. ¿Cuánta gente ve sus tripas fuera en este mundo? No es difícil imaginarlo existiendo las guerras. ¿Qué otras atrocidades se nos ocurrirán? Todas las que queramos. Tantas como produzca nuestra imaginación, lo cual es el infinito - pues la mente humana es ilimitada en aberraciones -.
¿Qué me decís de los fusilados? Los puedo ver en filas que se van agrupando por cientos y miles y luego todas las balas derribándolos al suelo. ¿Y los mutilados? Escucho el ruido del machete que golpea el tocón y cercena unas manos suplicantes. Todos los torturados, los deportados, los presos. Multitudes enteras en campos de concentración justo ahora, mientras pienso, mientras fumo. Las que son violadas durante noches enteras, los que pasan su vida como esclavos. Quienes no saben lo que es verse libres de cadenas o ser tratados dignamente. Trenes que se van llenos y regresan vacíos.
Puedo ver esto en este instante o en todas las épocas, las que fueron y las que serán. Bajo mis pies palpita el pulso de millones de cadáveres. En el aire se siente la ponzoña de incontables criminales. Cada vez que parpadeo alguien es agujereado por una bala. Y todo esto me tortura, ¿por qué? No soy filósofo.
De repente las almas de todas esas personas emanan de la tierra como un humo y recorren el mundo, se presentan ante mí y se unen, bullen, crean una inmensa nube. En esa nube puedo ver el rostro desencajado de todos los muertos y también de los que están vivos pero desearían no estarlo. Me miran y me gritan, maldiciendo. Me atormentan.
Todos ellos matarían por estar aquí, donde yo estoy ahora desperdiciando mi vida. Ellos no la tienen o hubiesen estado mejor sin ella pero ven cómo la mía desagua sin que yo haga nada. Puedo sentir cómo me odian.
¿Qué me decís de los fusilados? Los puedo ver en filas que se van agrupando por cientos y miles y luego todas las balas derribándolos al suelo. ¿Y los mutilados? Escucho el ruido del machete que golpea el tocón y cercena unas manos suplicantes. Todos los torturados, los deportados, los presos. Multitudes enteras en campos de concentración justo ahora, mientras pienso, mientras fumo. Las que son violadas durante noches enteras, los que pasan su vida como esclavos. Quienes no saben lo que es verse libres de cadenas o ser tratados dignamente. Trenes que se van llenos y regresan vacíos.
Puedo ver esto en este instante o en todas las épocas, las que fueron y las que serán. Bajo mis pies palpita el pulso de millones de cadáveres. En el aire se siente la ponzoña de incontables criminales. Cada vez que parpadeo alguien es agujereado por una bala. Y todo esto me tortura, ¿por qué? No soy filósofo.
De repente las almas de todas esas personas emanan de la tierra como un humo y recorren el mundo, se presentan ante mí y se unen, bullen, crean una inmensa nube. En esa nube puedo ver el rostro desencajado de todos los muertos y también de los que están vivos pero desearían no estarlo. Me miran y me gritan, maldiciendo. Me atormentan.
Todos ellos matarían por estar aquí, donde yo estoy ahora desperdiciando mi vida. Ellos no la tienen o hubiesen estado mejor sin ella pero ven cómo la mía desagua sin que yo haga nada. Puedo sentir cómo me odian.
12.4.11
Mis ilusiones
A veces mi caverna se ilumina con un poco de luz. Son mis sueños, que abandonan mi cabeza, como mariposas empiezan a volar alrededor y alumbran mi oscuridad. Veo un prado verde y una pequeña casa en medio, niños jugando: mis hijos. Estoy dormido en una cama y acaricio una espalda suave: mi esposa. Risas, verano, alegría satisfecha.
Durante un rato aletean y puedo verlo todo, lo que quise y lo que he perdido. Entonces meto la cara en un puñado de huesos y allí me escondo, llorando, y sollozo hasta que me quedo dormido, mucho tiempo, en las tinieblas.
Durante un rato aletean y puedo verlo todo, lo que quise y lo que he perdido. Entonces meto la cara en un puñado de huesos y allí me escondo, llorando, y sollozo hasta que me quedo dormido, mucho tiempo, en las tinieblas.
9.4.11
Machos y hembras, por especies
Hasta hace muy poco tiempo a la mujer correspondía la tarea de mantener la casa limpia y ocuparse de los niños, todo ello mientras el marido pasaba el día trabajando fuera. Desde un punto de vista animal, la hembra guarda la madriguera mientras el macho sale a buscar comida.
¿Qué ocurre si comparamos a los hombres con otras especies de mamíferos? Entre los leones, por ejemplo, se da el caso contrario. Las hembras son las que pasan todo el día cazando para sustento de la manada. La diferencia está en que los machos no se ocupan de la limpieza ni del cuidado de las crías. Prefieren mantenerse ociosos.
Tampoco hay que tomar a los leones como modelo de nada, ni a los hombres. Los lobos, por ejemplo, guardan diferencias con ambos. Entre estos caninos el trabajo de la caza se reparte igualitariamente, actuando en grupo machos y hembras a la hora de conseguir comida. En cierto modo - y si lo miramos a través de un prisma humano - los lobos han desarrollado un equilibrado sistema de igualdad sexual. Algunos ejemplares de lobo también prefieren la vida solitaria.
Así pues, ¿qué es lo natural y qué lo antinatural? Está claro que la humanidad tiende a rechazar la reclusión de la mujer. ¿Podrían denunciar las leonas la obligación de la caza? Es curioso que lo que a una especie le falta, a la otra le sobre, ¿o tal vez no? ¿Quizá sean más felices las leonas cazando? ¿O puede que las humanas en el hogar? Nos puede parecer que los lobos han optado por el reparto más justo, pero quizá sus machos envidien la ociosidad del león o sus hembras la vida hogareña de la mujer.
Es posible, en fin, que todo esto no tenga ningún sentido.
¿Qué ocurre si comparamos a los hombres con otras especies de mamíferos? Entre los leones, por ejemplo, se da el caso contrario. Las hembras son las que pasan todo el día cazando para sustento de la manada. La diferencia está en que los machos no se ocupan de la limpieza ni del cuidado de las crías. Prefieren mantenerse ociosos.
Tampoco hay que tomar a los leones como modelo de nada, ni a los hombres. Los lobos, por ejemplo, guardan diferencias con ambos. Entre estos caninos el trabajo de la caza se reparte igualitariamente, actuando en grupo machos y hembras a la hora de conseguir comida. En cierto modo - y si lo miramos a través de un prisma humano - los lobos han desarrollado un equilibrado sistema de igualdad sexual. Algunos ejemplares de lobo también prefieren la vida solitaria.
Así pues, ¿qué es lo natural y qué lo antinatural? Está claro que la humanidad tiende a rechazar la reclusión de la mujer. ¿Podrían denunciar las leonas la obligación de la caza? Es curioso que lo que a una especie le falta, a la otra le sobre, ¿o tal vez no? ¿Quizá sean más felices las leonas cazando? ¿O puede que las humanas en el hogar? Nos puede parecer que los lobos han optado por el reparto más justo, pero quizá sus machos envidien la ociosidad del león o sus hembras la vida hogareña de la mujer.
Es posible, en fin, que todo esto no tenga ningún sentido.
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